Clase 3 Aprendizaje
Cita de Maria Fernanda Marín Vásquez en 17 de abril de 2026, 16:47En relación al ejemplo de Berta y los golfistas, me pregunto: ¿al darle un estímulo apetitivo cuando está ladrando mientras pasan los golfistas, no se reforzará que ladre?
gracias
En relación al ejemplo de Berta y los golfistas, me pregunto: ¿al darle un estímulo apetitivo cuando está ladrando mientras pasan los golfistas, no se reforzará que ladre?
gracias
Cita de Filosofía Animal en 20 de abril de 2026, 13:51Hola Maria!
Gracias por tu pregunta, es muy pertinente. En este caso, no se está reforzando el ladrido en sí, sino que el estímulo apetitivo se utiliza con otra función dentro del proceso de aprendizaje.
Según lo que vimos en clase, en el ejemplo de Berta el objetivo es generar una nueva asociación emocional frente al estímulo (los golfistas). Es decir, que la presencia de los golfistas empiece a predecir algo positivo. Esto trabaja a nivel de condicionamiento clásico, no operante. Por eso, aunque el perro esté ladrando en ese momento, el foco no está en “premiar la conducta”, sino en modificar cómo se siente frente a ese estímulo.
De todos modos, el timing y la forma de aplicación son claves. Idealmente se busca intervenir en un nivel de activación donde el perro todavía pueda procesar el entorno y no esté completamente desbordado, para facilitar ese cambio de asociación.
Como guía, es importante observar si con la repetición el perro empieza a anticipar el estímulo de forma más relajada. Eso nos indica que el proceso está yendo en la dirección correcta.
Cualquier duda estamos a disposición
Saludos!
Hola Maria!
Gracias por tu pregunta, es muy pertinente. En este caso, no se está reforzando el ladrido en sí, sino que el estímulo apetitivo se utiliza con otra función dentro del proceso de aprendizaje.
Según lo que vimos en clase, en el ejemplo de Berta el objetivo es generar una nueva asociación emocional frente al estímulo (los golfistas). Es decir, que la presencia de los golfistas empiece a predecir algo positivo. Esto trabaja a nivel de condicionamiento clásico, no operante. Por eso, aunque el perro esté ladrando en ese momento, el foco no está en “premiar la conducta”, sino en modificar cómo se siente frente a ese estímulo.
De todos modos, el timing y la forma de aplicación son claves. Idealmente se busca intervenir en un nivel de activación donde el perro todavía pueda procesar el entorno y no esté completamente desbordado, para facilitar ese cambio de asociación.
Como guía, es importante observar si con la repetición el perro empieza a anticipar el estímulo de forma más relajada. Eso nos indica que el proceso está yendo en la dirección correcta.
Cualquier duda estamos a disposición
Saludos!

